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Psicología infantil y juvenil

Psicóloga infantil y adolescente en Alcalá de Henares

Cuando un niño, niña o adolescente no se encuentra bien, muchas veces no lo expresa de forma clara. Puede mostrarlo a través de cambios de conducta, irritabilidad, miedos, tristeza, ansiedad, dificultades para dormir, problemas en el colegio, aislamiento, enfados frecuentes o conflictos en casa.

Psicología infantil y adolescente en Alcalá de Henares con Beatriz Ruiz

A veces la familia nota que algo ha cambiado, pero no sabe si es una etapa, si debe preocuparse o cómo ayudar. También puede ocurrir que el menor no sepa explicar lo que siente, responda con un "no sé" o se cierre cuando intentáis hablar con él o ella.

Soy Beatriz Ruiz, psicóloga en Alcalá de Henares, y en consulta trabajo con niños, niñas y adolescentes desde una mirada cercana, respetuosa y adaptada a su edad. Mi objetivo es ayudarles a comprender lo que les ocurre, desarrollar herramientas para gestionar sus emociones y acompañar también a la familia para que pueda entender mejor la situación.

La terapia en infancia y adolescencia no busca señalar culpables. Busca comprender qué está pasando y crear un espacio seguro donde el menor y su entorno puedan encontrar formas más saludables de afrontar el malestar.

Un espacio para crecer y entender lo que sienten

En la infancia y la adolescencia, muchas dificultades emocionales no aparecen de forma directa. Un niño puede no decir "tengo ansiedad", pero sí mostrar miedo, dolor de tripa, problemas para dormir, rabietas, evitación o necesidad constante de seguridad.

Un adolescente puede no decir "me siento mal", pero quizá se aísla, está más irritable, baja su rendimiento académico, evita hablar, se compara mucho o parece desmotivado.

Por eso, en terapia es importante adaptar el lenguaje, las dinámicas y la forma de trabajar a la etapa evolutiva de cada menor. No se trabaja igual con un niño pequeño que con un adolescente. Cada edad necesita una forma distinta de expresión, comprensión y acompañamiento.

En consulta podemos poner palabras a lo que está ocurriendo, identificar emociones, revisar pensamientos, trabajar habilidades de afrontamiento y ayudar al menor a sentirse más seguro para expresar lo que necesita.

Cuándo puede ayudar la terapia infantil y adolescente

No siempre es fácil saber cuándo pedir ayuda. Muchas familias esperan porque piensan que "ya se le pasará" o porque no quieren darle demasiada importancia. Otras llegan con mucha preocupación porque sienten que la situación se les está escapando.

Puede ser recomendable pedir ayuda psicológica cuando el malestar se mantiene en el tiempo, afecta a la vida diaria o genera sufrimiento en el menor, en la familia o en el entorno escolar.

Puede ser útil pedir cita si observas:

  • Ansiedad, miedos intensos o preocupación frecuente.
  • Tristeza, apatía, llanto o pérdida de interés.
  • Irritabilidad, enfados frecuentes o explosiones emocionales.
  • Problemas de conducta en casa o en el colegio.
  • Dificultad para dormir, pesadillas o cambios en el apetito.
  • Baja autoestima, inseguridad o comparación constante.
  • Dificultades sociales, aislamiento o problemas con amistades.
  • Dificultades académicas, desmotivación o bloqueo ante los estudios.
  • Problemas para adaptarse a cambios familiares o vitales.
  • Celos, inseguridad o cambios tras una separación, pérdida o mudanza.
  • Dificultad para expresar emociones o pedir ayuda.
  • Conflictos familiares que se repiten y generan desgaste.

Pedir ayuda no significa que algo esté "mal" en el menor. A veces significa que necesita un espacio donde comprender lo que le pasa y aprender recursos adaptados a su edad.

Qué se puede trabajar en consulta

La terapia con niños y adolescentes puede abordar diferentes dificultades emocionales, conductuales, familiares y escolares. El proceso siempre se adapta al motivo de consulta y a las necesidades del menor.

Dificultades emocionales

Podemos trabajar ansiedad, tristeza, miedos, inseguridad, culpa, enfado, frustración o sensación de bloqueo. El objetivo es que el niño o adolescente aprenda a reconocer lo que siente, expresarlo de una forma más saludable y desarrollar herramientas para regularse.

Autoestima e inseguridad

En muchas etapas, especialmente en la adolescencia, pueden aparecer dudas sobre uno mismo, comparación, miedo al rechazo o sensación de no ser suficiente. En terapia podemos trabajar una mirada más segura y respetuosa hacia sí mismo.

Problemas de conducta y límites

A veces el malestar aparece en forma de conducta: enfados, oposición, desobediencia, impulsividad o dificultad para aceptar normas. En consulta podemos explorar qué función tiene esa conducta y trabajar estrategias para mejorar la regulación, la comunicación y los límites.

Dificultades académicas y organización

También podemos abordar problemas de concentración, planificación, técnicas de estudio, ansiedad ante los exámenes, baja motivación o frustración con el rendimiento escolar.

Relaciones familiares y sociales

La infancia y la adolescencia son etapas donde las relaciones tienen mucho peso. Podemos trabajar habilidades sociales, conflictos con amistades, comunicación familiar, gestión de discusiones y formas más seguras de expresar necesidades.

Procesos de cambio o adaptación

Separaciones, duelos, mudanzas, cambios de colegio, nacimiento de hermanos o cambios familiares pueden afectar emocionalmente. En terapia podemos acompañar estos procesos para que el menor pueda entender y expresar lo que está viviendo.

Cómo trabajo en consulta con niños y adolescentes

En consulta trabajo de forma adaptada a la edad, el desarrollo y la forma de expresarse de cada menor.

Con niños y niñas, puedo utilizar juegos, dibujos, cuentos, materiales visuales, dinámicas emocionales y actividades prácticas. A través de estos recursos, muchas veces pueden expresar lo que sienten con más facilidad que mediante preguntas directas.

Con adolescentes, el trabajo suele centrarse más en la conversación terapéutica, la reflexión guiada, las herramientas prácticas y la construcción de un espacio de confianza donde puedan hablar sin sentirse juzgados.

En ambos casos, me parece importante que el menor sienta que la terapia es un lugar seguro, no un castigo ni un sitio al que va porque "se porta mal". La forma en la que se presenta la terapia influye mucho en cómo la viven.

También trabajo con objetivos claros y revisables: comprender qué ocurre, reducir el malestar, mejorar la regulación emocional, fortalecer habilidades, acompañar a la familia y favorecer cambios que puedan trasladarse al día a día.

Trabajo con la familia

La familia forma parte clave del proceso terapéutico. En infancia y adolescencia, el entorno tiene un papel muy importante en cómo el menor entiende, expresa y gestiona lo que le ocurre.

Por eso, además del trabajo individual con el niño o adolescente, puedo realizar sesiones de orientación familiar para comprender mejor la situación y ofrecer pautas prácticas para casa.

Estas sesiones pueden ayudar a:

  • Entender qué puede estar detrás de determinadas conductas.
  • Mejorar la comunicación familiar.
  • Acompañar emociones difíciles sin invalidarlas.
  • Establecer límites de forma más clara y respetuosa.
  • Reducir discusiones repetitivas.
  • Saber cómo actuar ante ansiedad, enfado, tristeza o bloqueo.
  • Coordinar mejor el apoyo entre familia y terapia.

El objetivo no es culpabilizar a madres, padres o cuidadores. Al contrario: es crear un espacio donde podáis sentiros orientados y acompañados, especialmente cuando no sabéis qué más hacer.

Cuando familia y terapia van de la mano, el proceso suele tener más coherencia y continuidad en el día a día.

Coordinación con el entorno escolar

En algunos casos, puede ser útil tener en cuenta el contexto escolar. El colegio o instituto puede aportar información importante sobre el comportamiento, la atención, la relación con iguales, el rendimiento académico o los cambios observados en el aula.

Si la familia lo autoriza y el caso lo requiere, podemos valorar la posibilidad de coordinación con el centro educativo para entender mejor lo que está ocurriendo y orientar las pautas de apoyo.

Esta coordinación puede ser especialmente útil cuando hay dificultades académicas, problemas de adaptación, ansiedad escolar, conflictos con compañeros o cambios significativos en el rendimiento.

Terapia presencial en Alcalá de Henares y terapia online

Realizo terapia presencial en Alcalá de Henares para niños, adolescentes y familias que necesitan acompañamiento psicológico.

La modalidad presencial suele ser especialmente recomendable en infancia, ya que permite trabajar con materiales, juego, dinámicas y observación directa. En adolescentes, tanto la terapia presencial como la terapia online pueden ser opciones adecuadas según la situación, la edad y la comodidad del menor.

También ofrezco terapia online para adolescentes y orientación familiar cuando esta modalidad encaja con el caso. Si tienes dudas sobre cuál es la mejor opción, podemos valorarlo en la primera toma de contacto.

Qué esperar de la primera sesión

La primera sesión suele estar orientada a conocer bien la situación. En el caso de niños y adolescentes, normalmente es importante hablar primero con la familia para recoger información sobre el motivo de consulta, la historia del menor, el contexto familiar, el colegio y los cambios observados.

En esta primera cita podéis explicar qué os preocupa, desde cuándo ocurre, cómo afecta al día a día y qué habéis intentado hasta ahora.

También resolveremos dudas sobre cómo será el proceso, cómo explicarle al menor que va a venir a terapia y qué objetivos iniciales pueden tener sentido.

Después, según el caso, podremos comenzar sesiones con el niño o adolescente y combinar el trabajo individual con orientación familiar.

Preguntas frecuentes sobre terapia infantil y adolescente

¿Cuándo debería llevar a mi hijo o hija al psicólogo?

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Puede ser buen momento si observas cambios emocionales, conductuales, sociales o académicos que se mantienen en el tiempo, generan malestar o afectan a su día a día. No hace falta esperar a que la situación sea muy grave para pedir orientación.

¿La primera sesión es con la familia o con el menor?

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Depende del caso y de la edad, pero en infancia y adolescencia suele ser recomendable comenzar recogiendo información con la familia. Después se valora cómo iniciar el trabajo con el menor de la forma más adecuada.

¿Cómo le explico que va a ir a terapia?

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Conviene explicarlo de forma sencilla y no como un castigo. Por ejemplo: "Vamos a ir a un espacio donde te van a ayudar a entender lo que te pasa y a sentirte mejor con algunas cosas que te están costando". El mensaje debe adaptarse a la edad.

¿La familia participa durante todo el proceso?

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Sí, de alguna forma la familia suele estar presente en el proceso. Puede ser mediante sesiones de orientación, devolución de pautas o seguimiento. La frecuencia dependerá del caso y de la edad del menor.

¿Trabajas también con adolescentes?

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Sí. En adolescentes, la terapia puede ayudar a trabajar autoestima, ansiedad, estado de ánimo, relaciones, conflictos familiares, gestión emocional, presión académica o procesos de cambio.

¿La terapia online es adecuada para niños y adolescentes?

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En niños pequeños suele ser preferible la modalidad presencial. En adolescentes y en sesiones de orientación familiar, la terapia online puede ser una buena opción si encaja con las necesidades del caso.

Reserva una primera cita

Si notas que tu hijo, hija o adolescente está pasando por un momento difícil y no sabes bien cómo ayudar, podemos valorarlo en una primera cita.

No necesitáis tener todas las respuestas antes de venir. Podemos empezar por entender qué está ocurriendo, qué necesita el menor y cómo podéis acompañarle desde casa de una forma más segura y tranquila.

Si estás buscando una psicóloga infanto-juvenil en Alcalá de Henares, puedes reservar una primera cita presencial u online para orientación familiar.

Te acompaño a comprender mejor lo que está ocurriendo y a construir un apoyo adaptado a la edad, necesidades y entorno del menor.

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